5 Problemas más comunes de porqué falla el aire acondicionado
Cuando llega el calor y enciendes el aire acondicionado esperando alivio, descubrir un fallo en el equipo es de las cosas más incómodas del verano. La buena noticia es que la mayoría de las averías responden a causas comunes, y muchas puedes identificarlas y resolverlas, de manera sencilla, sin recurrir a un técnico especializado.
En esta guía repasamos los problemas con el aire acondicionado más frecuentes, por qué ocurren y cuándo conviene dejarlo en manos de un profesional.
Antes de entrar en materia, un apunte importante: un problema de aire acondicionado no significa siempre que el equipo esté roto. En muchos casos se trata de un filtro sucio, unas pilas gastadas o una mala configuración. Saber distinguir entre un ajuste sencillo y una avería seria te ahorra tiempo, dinero y algún que otro susto. Por ello, los técnicos del equipo de Caldera y Calderas han recogido estos 5 errores comunes en equipos de climatización con los que se han enfrentado a lo largo de los años.
Errores más comunes de los equipos de aire acondicionado
Estos son los cinco motivos por los que, con más frecuencia, un aire acondicionado no funciona como debería. Los hemos ordenado de lo más habitual a lo más específico.
El aire acondicionado no enciende ni arranca
Es el fallo más desconcertante: pulsas el mando y no ocurre nada. Cuando el aire acondicionado no funciona desde el primer botón, las causas suelen ser eléctricas o de mando. Lo primero es descartar lo evidente: que haya saltado el interruptor magnetotérmico del cuadro eléctrico o que el equipo no reciba corriente. Después, el propio mando a distancia: unas pilas agotadas explican muchísimos avisos de «no me funciona el aire acondicionado«. Si tras revisar corriente y mando sigue sin dar señales de vida, lo más probable es una avería en la placa electrónica, y ahí sí conviene un técnico.
El aire acondicionado no enfría o tiene poca fuerza
Enciende, hace ruido, pero el aire sale tibio o con muy poco caudal. Si notas que tu aire acondicionado de casa no tiene fuerza, el sospechoso número uno son los filtros saturados de polvo, que ahogan el paso del aire. Le siguen una mala configuración del mando (no está en «modo Frío» o la temperatura está demasiado alta) y, en casos más serios, una falta de gas refrigerante r32 o un problema en el compresor. Empezar por limpiar los filtros resuelve una gran parte de estos casos.
El aire acondicionado produce malos olores
Ese olor a humedad o a cerrado nada más encenderlo es uno de los problemas de aire acondicionado que más incomodan, y casi siempre tiene que ver con la higiene del equipo. La acumulación de polvo y humedad en los filtros favorece la aparición de moho y bacterias. Otra causa frecuente es el desagüe o la bandeja de condensados: si el agua se estanca durante los meses que no usas el equipo, aparecen esos olores desagradables al volver a ponerlo en marcha.
El aire acondicionado hace ruidos extraños
Un equipo sano funciona con un zumbido suave y constante. Cuando aparecen chirridos, chasquidos, vibraciones o traqueteos, algo va mal. Si el ruido viene de la unidad interior, lo más común es el ventilador: algo que roza las palas o suciedad acumulada. Los sonidos que vienen de la unidad exterior pueden apuntar al compresor o al ventilador exterior. No conviene ignorar estos avisos: un pequeño ruido a tiempo evita una avería mayor.
El aire acondicionado gotea o pierde agua
Que el equipo expulse agua hacia el interior de la habitación es otro de los problemas con el aire acondicionado más típicos del verano. Aunque es normal que la unidad interior genere condensación, esa agua debería evacuarse por el desagüe. Si gotea dentro de casa, lo habitual es que el desagüe esté obstruido, que la bandeja de condensados tenga una fisura, o, de nuevo, que los filtros estén tan sucios que alteren todo el proceso.
Ante cualquier manipulación de la unidad, desconecta siempre la alimentación eléctrica. Y recuerda que todo lo relacionado con el gas refrigerante o el circuito eléctrico interno debe tocarlo personal certificado: no es solo una cuestión de seguridad, también mantiene válida la garantía del equipo.
Resolvemos todas tus dudas de manera personalizada y sin compromiso
Cómo solucionar los 5 errores más habituales en aires acondicionados
Saber porque no funciona el aire acondicionado es solo la mitad del camino; la otra mitad es actuar con criterio. En este cuadro tienes, de un vistazo, el síntoma, la causa más probable y qué puedes hacer tú antes de llamar a un profesional.
No hay averías para ese filtro.
Ha saltado el magnetotérmico, no llega corriente o el mando tiene las pilas gastadas. A veces, la placa electrónica.
Sube el magnetotérmico, confirma que llega luz al equipo y cambia las pilas del mando. Si sigue sin arrancar, avisa a un técnico.
Filtros saturados de polvo, mando mal configurado (no está en modo Frío) o, en casos serios, falta de gas o fallo del compresor.
Limpia los filtros con agua y déjalos secar. Verifica el modo Frío y la temperatura. Si no mejora, revisa gas y compresor con un profesional.
Moho y bacterias en los filtros por humedad acumulada, o agua estancada en la bandeja de condensados y el desagüe.
Limpia los filtros a fondo (agua con un poco de lejía) y revisa que el desagüe evacúe bien. Vacía y limpia la bandeja antes y después del verano.
En la unidad interior, casi siempre el ventilador (algo roza las palas o hay suciedad). En la exterior, puede apuntar al compresor.
Con el equipo apagado, revisa que nada obstruya el ventilador interior y límpialo. Si el ruido viene del exterior o del compresor, llama a un técnico.
Desagüe obstruido, bandeja de condensados fisurada o filtros tan sucios que alteran la evacuación del agua de condensación.
Localiza el desagüe y desatáscalo soplando con fuerza. Revisa que la bandeja no esté rota. Limpia los filtros. Si persiste, avisa a un profesional.
Conclusiones
La mayoría de los problemas del aire acondicionado se explican por cinco causas repetidas: que no enciende, que no enfría, que huele mal, que hace ruidos o que pierde agua. Y lo tranquilizador es que buena parte de ellas se previene con un gesto tan simple como limpiar los filtros y revisar el equipo antes de cada temporada. Ese mantenimiento básico evita gran parte de los avisos de «no funciona el aire acondicionado» que se disparan en cuanto aprieta el calor.
Ahora bien, hay una línea clara que no conviene cruzar. Cuando el fallo en el aire acondicionado apunta a gas refrigerante, compresor, placa electrónica o instalación eléctrica, la reparación deja de ser un asunto casero. En esos casos, entender porque deja de funcionar el aire acondicionado te sirve para explicar bien el problema al técnico, pero la solución debe venir de una empresa instaladora autorizada con personal certificado. En Caldera y Calderas revisamos, diagnosticamos y reparamos tu equipo con todas las garantías para que vuelvas a disfrutar de tu verano cuanto antes.
FAQ’s sobre averías en el aire acondicionado
Lo más frecuente es que los filtros estén sucios y bloqueen el paso del aire, o que el mando no esté en modo Frío. Si tras limpiar los filtros y revisar la configuración sigue sin enfriar, puede tratarse de falta de gas refrigerante o de un problema en el compresor, casos que requieren un técnico.
Comprueba primero que no haya saltado el magnetotérmico del cuadro eléctrico y que llegue corriente al equipo. Después, cambia las pilas del mando a distancia, ya que es una causa muy habitual. Si con corriente y mando en buen estado sigue sin arrancar, lo más probable es una avería en la placa electrónica.
Ese olor suele venir de la acumulación de humedad y moho en los filtros o de agua estancada en la bandeja de condensados y el desagüe. Limpiar los filtros a fondo y revisar que el desagüe evacúe bien el agua resuelve la mayoría de estos casos.
Es normal que genere condensación, pero esa agua debe salir por el desagüe, no gotear dentro de la habitación. Si cae agua en la estancia, lo habitual es que el desagüe esté obstruido o que la bandeja de condensados tenga una fisura o suciedad.
Puedes encargarte tú de la limpieza de filtros, el cambio de pilas o revisar la configuración. Pero en cuanto el problema afecte al gas refrigerante, al compresor, a la placa electrónica o a la instalación eléctrica, debe intervenir una empresa autorizada con técnicos certificados, tanto por seguridad como para no perder la garantía.